14 de octubre de 2010

Boboe

Aquí nada es bonito y natural, ni venenoso ni enteógeno. Pero en el centro de mi cabeza hay una fiesta, así que asume tu mierda.

La coherencia profundiza en tu cerebro para estudiarse, usandose a si mismo.

Metaforicamente. Has llegado a un vertedero, plaga de gusanos, putrefacción, y al final del todo, cuando ya no se aprecia el olor a estiercol, hay un parque. Arces y olmos rodeados de más arces y agua y fuentes y flores y musgo, y entre el musgo, amanita muscaria. También hay un barrendero. El sueelo está lleno de periódicos, pequeños trozos de periódico que un hijo de puta ha ido esparciendo. Y Pepe - que es un señor muy normal, trabajador y buena persona, con mujer, hijos e hipoteca - barre y recoge los papeles uno a uno del suelo y los tira a su cubo con ruedas que no tiene fondo, aparentemente. El fondo es tu cerebro, cada papel un pensamiento y cada trozo de mierda tus neuronas, gran vertedero. sucio reciclar. Normal que no sepas si tienes hambre o ganas de vomitar.


6 de octubre de 2010

Mamífero raro,

patán austero. Ayer me fui con María, cargada de María, de museos. Una psicodelicia, aunque me vuelva psicosomática. Y sentada en la calle me besó un tío que no conocía de nada. Y me acordé de ti, de tu frente, que es un mar de arrugas cuando piensas, de tu magnífico bigote de crin doble ornándote los orificios orbiculares de la boca, y aunque nunca nos hayamos besado, siempre preguntabas por mi ropa interior, y yo en el papel de novia asquerosa te gritaba: "mi amor, cortate esas patillas!"

Volví a casa pensando en mis planes beduinos y las ratas, que se han comido a las cucarachas(Consu estrá orgullosa de ellas), salían a darme las buenas noches, y pensando en la fauna madrleña me di cuenta de que YA NO HAY AVISPAS ENEL METRO!

6 de agosto de 2010



Somos nombres o números, una sucesión de carácteres, en cualquier ámbito.

- Eh tú! Si, tú!

Y que te des la vuelta.


19 de abril de 2010

El bidé


Es la necrosis del futuro.
Es el trono de las prostitutas y el lugar de humillación de sus clientes, sobre todo, porque ellos nunca se quitan los calcetines.
Mientras ellas, pequeñas Afroditas, verifican la temperatura del agua, a ellos se les arruga el miembro hasta la desaparición.